Patrones alimentarios: índices de alimentación saludable

Comparte en tus redes sociales:
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin

En una entrada previa definimos los patrones alimentarios, distinguiendo diferentes perspectivas desde las que pueden ser descritos. Una vez definidos, necesitamos poder medirlos para estudiar sus posibles relaciones con la salud. Además, conocer las herramientas que se usan para medirlos ayudan a entenderlos mejor.

Debemos tener en cuenta que al medir patrones alimentarios lo que queremos hacer es expresar de forma simple y numérica algo muy complejo. Para que nos entendamos, tenemos que coger todo el consumo de alimentos de una persona y transformarlo en un número, una puntuación. Luego podremos estudiar esta puntuación, por sí sola o comparándola con otras características de salud, sociales o del tipo que queramos.

Las herramientas de medida de los patrones alimentarios se pueden clasificar en dos grandes grupos diferentes, según la definición del patrón se realice antes o después del análisis del consumo alimentario de la muestra estudiada: a priori y a posteriori.

Herramientas a priori

Desde la perspectiva a priori las características del patrón alimentario se definen antes de disponer de datos sobre el consumo alimentario de la muestra. Esto significa que el patrón se describe en base a conocimientos teóricos previos y se establecen los consumos de alimentos que lo caracterizan de una forma ideal. Es decir, yo determino las características del patrón alimentario y luego miro a ver qué comes y si lo que comes encaja en mi patrón.

En este grupo se encuentran los índices de alimentación saludable, que comentaremos luego viendo un par de ejemplos.

Herramientas a posteriori

En contraposición al grupo anterior, en las herramientas a posteriori se dispone inicialmente de los datos de consumo alimentario de una muestra. Estos datos se analizan con ayuda de herramientas estadísticas mostrando el patrón de consumo real que presenta la muestra de sujetos. Una vez reconocido el patrón alimentario, este puede relacionarse y definirse como alguno previamente conocido en base a las características teóricas de este patrón. Es decir, yo miro a ver qué comes, lo analizo y determino si eso se parece a algún patrón alimentario conocido.

Dentro de las herramientas a posteriori distinguiremos dos, atendiendo a la forma de afrontar el análisis estadístico de los datos. Estas son el análisis de cluster y el análisis factorial. No voy a comentar nada sobre ellas, salvo que el tema despierte mucho interés y les dedique una entrada propia. Solo decir que desde el punto de vista estadístico son mucho más complejas que los índices de alimentación saludable.

Índices de alimentación saludable

Los índices presentan una serie de elementos a ser evaluados, en forma de alimentos, grupos de alimentos o nutrientes. El consumo de estos grupos se valora numéricamente dependiendo de si cumple con las características consideradas óptimas por el índice en cuestión. Puntúan tú consumo de fruta, carne, legumbres, grasas saturadas…

Las cantidades óptimas de cada elemento del índice pueden definirse de dos formas diferentes. Lo más simple es como un valor fijo de número de raciones consumidas, por ejemplo te puede otorgar un punto si se consumen dos o más frutas al día. O bien se puede usar un valor relativo a la ingesta de la población de estudio bajo la forma de percentiles de consumo, como por ejemplo otorgar un punto si el consumo de fruta se sitúa por encima de la mediana.


ACLARACIÓN: Los percentiles son valores bajo los cuales se sitúa un determinado porcentaje de la muestra. Por ejemplo, si digo que el percentil 70 de mi muestra es de 2 frutas al día, lo que estoy diciendo es que el 70% de las personas de mi muestra comen 2 frutas al día o menos. La mediana es el nombre propio que se le da al perceltil 50, lo que significa que la mediana es el valor que separa a la muestra en dos. De esta forma al elegir a las personas que están por encima de la mediana en el consumo de fruta estamos eligiendo a la mitad que más fruta come.


Una vez obtenida la puntuación de cada componente, se obtiene una puntuación final sumándolas todas, lo que determinará el grado de adherencia que la persona tiene respecto al patrón alimentario estudiado⁠. Tu nota final.

Y ahora veremos dos ejemplos de índices, ambos de Dieta Mediterránea, uno que puntúa en base a valores fijos y otro en base a valores relativos a la muestra.

Valores fijos: Predimed

El estudio Predimed es probablemente el mayor estudio de intervención nutricional con Dieta Mediterránea que se ha hecho jamás (en algún momento hablaremos más de él). Como no podía ser de otra manera, tiene su propio índice para medir la adherencia al patrón alimentario más mediático.

El índice consta de 14 preguntas que se responden con sí o no. Cada sí suma un punto, de forma que a más puntos más adherencia a la Dieta Mediterránea. Más fácil imposible. Te dejo el índice aquí para que lo veas y te autovalores si te animas.

Valores relativos a la muestra: Mediterranean Diet Score

Uno de los grandes nombres propios de la Dieta Mediterránea a nivel mundial es el de Antonia Trichopoulou. La investigadora griega lleva años dedicada al tema y su MDS (Mediterranean Diet Score) ha servido de base para muchísimos otros intentos de medir adherencia a Dieta Mediterránea.

La versión del MDS de 2003 consta de 9 componentes: hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos, cereales, pescado, carne, lácteos, alcohol y ratio entre ácidos grasos monoinsaturados (MUFA) y saturados (SAFA). Para hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos, cereales, pescado y MUFA/SAFA el consumo por encima de la mediana específica para el sexo otorga un punto. En carne y lácteos se puntúa al contrario, para conseguir el punto tienes que estar por debajo de la mediana. El punto en el alcohol se consigue con un consumo entre 10 y 50 gramos al día en el caso de los hombres y entre 5 y 25 g/día en las mujeres. Las puntuaciones se suman y cuanto más nota tengas, más adherencia a Dieta Mediterránea. Te lo pongo a continuación con dibujitos que se entiende mejor.

Los atributos que definen una alimentación saludable en cada índice vienen determinados por las personas que lo elaboran y pueden estar basados en criterios diferentes, por lo que cada uno mide diferentes alimentos y nutrientes y lo hacen de distinta forma, incluso cuando se refieren al mismo patrón alimentario. Por eso hay muchos índices que miden Dieta Mediterránea de formas diferentes.

Valores fijos vs. valores relativos

Cada una de las formas de puntuar tiene sus ventajas e inconvenientes. En el caso de las puntuaciones basadas en valores relativos, tiene la ventaja de que discrimina mejor dentro de la muestra. En el ejemplo que hemos visto siempre tendremos a la mitad de la población puntuando y a la otra mitad no, pero nunca tendremos a todo el mundo con la misma puntuación en un componente. La gran desventaja es que, al no estar el consumo expresado en raciones fijas, podemos puntuar cosas no muy adecuadas. Por ejemplo, imagina que la mediana del consumo de fruta de mi muestra es de 1 ración al día, eso quiere decir que a la gente que coma 1.1 frutas al día le estaremos puntuando su consumo positivamente cuando en realidad es bastante bajo.

Puntuar con valores fijos tiene la ventaja de ofrecer puntos de corte reales, independientemente de que todo el mundo los cumpla o de que nadie lo haga. Además, estos índices pueden utilizarse a nivel individual porque no necesitan de una medida relativa a ninguna muestra. La desventaja es que si tu objetivo es comparar altos frente a bajos consumos pueden discriminar menos, sobre todo si los puntos de corte son muy amplios.

El análisis de los índices de alimentación saludable da para mucho y si el tema es de tu interés comenta y seguiré profundizando en ello. Pero por el momento eso es todo, espero que haya sido de tu interés. Si te ha gustado comparte y si tienes algo que preguntar o añadir siéntete libre de comentar. ¡Hasta la próxima!

Comparte en tus redes sociales:
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *