Alimentación y nutrición, están conectadas pero no son lo mismo

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Nutrición y alimentación son términos que usamos muchas veces sin tener claro donde acaba lo uno y empieza lo otro. Tan confuso es que en la universidad me topé con una asignatura que se llamaba Educación Nutricional, la asignatura me gustaba pero como comprenderás tras leer este post el nombre debería cambiarse por Educación Alimentaria. Hoy vamos a hablar de los conceptos de nutrición y alimentación, de su implicación concreta diferenciando entre alimento y nutriente y de una consecuencia que tiene obsesionarse con los segundos olvidando los primeros: el nutricionismo.

Nutrición:

La nutrición es un proceso involuntario, algo que ocurre en el interior de nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta ni podamos hacer nada por controlarlo. Es todo lo que ocurre a partir de que nos metamos el alimento en la boca. Dentro de la nutrición están incluidos los procesos de digestión, absorción y metabolismo de los nutrientes.

La digestión es la transformación que sufren los alimentos una vez los ingerimos, su descomposición en partes mucho más simples para poder ser absorbidos. La absorción por su parte el es paso de los resultados de la digestión al interior de nuestro organismo; ocurre en diferentes regiones del tracto digestivo y aunque pueda parecer algo pasivo no lo es, la interacción de los nutrientes entre sí y nuestro propio estado fisiológico van a ser determinantes. Una vez absorbidos los nutrientes serán metabolizados, esto puede comprender desde el simple almacenamiento hasta una enorme cantidad de transformaciones. Los nutrientes interaccionan con nuestro cuerpo produciendo cambios los unos en el otro, por lo que su importancia no radica solo en términos de cantidad si no también en su calidad y combinación, como ya comento en esta otra entrada donde explico que las calorías no son lo único a tener en cuenta.

Todos estos procesos escapan a nuestro control directo, no puedo decirle a mi estómago que secrete menos ácido clorhídrico ni a mi intestino delgado que absorba más hierro. Donde sí tenemos control y podremos tomar decisiones que afecten a cómo los nutrientes interaccionan con nosotros es en la alimentación.

Alimentación:

La alimentación, al contrario que la nutrición, es un proceso voluntario, básicamente es todo lo que ocurre antes de que nos metamos el alimento en la boca. Aquí entran en juego nuestras decisiones y todo lo que influye sobre ellas: la cultura, la educación, la economía, las ideas y conocimientos sobre salud, la religión, cuestiones éticas, publicidad, habilidades culinarias… Cualquier cosa que nos haga comer una u otra cosa, de una u otra manera, influye en nuestra alimentación. Como puedes imaginar es en la alimentación donde debemos poner el foco para mejorar nuestra salud. Debemos buscar una alimentación saludable para conseguir una nutrición saludable.

Alimentos vs. Nutrientes:

Siguiendo el mismo razonamiento conviene diferenciar también entre nutrientes y alimentos. Los nutrientes son los componentes más simples de los alimentos, se obtienen como resultado de la digestión y son absorbidos por nuestro cuerpo para ser metabolizados. Pero no comemos nutrientes, comemos alimentos. No nos preparamos una tortilla de omega-3 ni una lasaña de calcio y fibra insoluble. Por eso nuestra preocupación como consumidores, que lo somos todos, y nuestros esfuerzos como profesionales sanitarios, el que lo sea, deben ir encaminados a hablar de alimentos saludables y promover una alimentación saludable. Si hacemos esto, salvo problemas fisiológicos concretos, nuestro cuerpo se nutrirá de forma saludable.

Nutricionismo:

Desde hace mucho tiempo estamos viviendo una obsesión por los nutrientes que se ha denominado nutricionismo. Entendemos por nutricionismo a la actitud o idea de hacer recaer sobre nutrientes aislados las propiedades que tiene un alimento.

Resulta más atractivo hablar de nutrientes porque a la gente le gusta la sofisticado, lo que aparenta ser más científico, algo que choca profundamente con el poco interés científico de la sociedad.

Sin embargo la alimentación basada en nutrientes está mostrando ser una visión reduccionista del mundo y tener muchísimas limitaciones. Por un lado lo obvio, comemos alimentos y no nutrientes. Esto conlleva que sea tremendamente difícil medir con exactitud la cantidad de nutrientes específicos que estamos ingiriendo, por varios motivos.

El primero es que no sabemos exactamente la cantidad de nutriente que hay en el alimento que estamos consumiendo. Existen unas herramientas llamadas Tablas de Composición de Alimentos, donde encontramos listados de alimentos con su contenido en nutrientes por cada 100 gramos de porción comestible. Aquí te dejo el enlace a la española (http://www.bedca.net/bdpub/index.php). El problema está en que el contenido en nutrientes puede variar mucho aunque hablemos del mismo alimento. Por ejemplo, el contenido en minerales de una lechuga puede variar según el terreno donde se ha cultivado y los tratamientos recibidos. De igual forma la calidad de las grasas de un cerdo es muy diferente según la alimentación y el estilo de vida que haya llevado. También existe el problema de que no todos los alimentos están recogidos en las Tablas de Composición, aunque cada vez hay más.

Luego está el asunto de la digestibilidad y absorción. Una cosa es la cantidad de nutriente que tiene el alimento y otra la que finalmente es absorbida y entra en nuestro organismo. Esto va a depender del cocinado, la combinación de alimentos y de nuestras propias características fisiológicas.

Calcular la cantidad de alimentos que consumimos también tiene sus complicaciones, no es tan fácil como podría parecer. Claro que si nos proponemos llevar un registro y empezamos a pesar y anotar todo lo que comemos vamos a ser muy exactos. Pero si le pides a alguien que te diga lo que come normalmente o simplemente lo que comió ayer, ahí la mente y la memoria nos empieza a jugar malas pasadas.

En cualquier caso hablar de alimentos nos permite ser más exactos y también más realistas.

Hay que pensar también que los alimentos son un producto complejo donde encontramos gran cantidad de nutrientes. Ya hemos comentado que los nutrientes interactúan entre ellos y con nuestro cuerpo. En alimentación se cumple eso de que el total es más que la suma de las partes.

Si nos fijamos solo en nutrientes concretos corremos el riesgo de caer en las trampas en las que ya estamos cayendo. La industria nos vende un producto poco interesante, le añade un nutriente con buena fama y… ¡listo! Ya tiene un producto poco interesante con buena fama. El nutricionismo es lo que ha llevado a que el eslogan de Bollycao sea “meriendas de cacao y hierro”. El Bollycao no es un producto saludable por mucho hierro que le metan. Pero no es un caso aislado, muchos productos ultraprocesados han optado por esta estrategia. Lo más gracioso es que es más fácil obtener buenas cantidades del nutriente en cuestión con alimentos de verdad. Juan Revenga analizó el tema de los valores nutricionales del Bollycao y su comparativa con alimentos de verdad en este post. Hay que decir que los datos, tablas y barbaridades que Juan critica ya no se encuentran en la web de Bollycao.

El motivo por el que un producto ultraprocesado de mala calidad enriquecido en un nutriente no es equivalente a alimentos reales es simple. Los alimentos de verdad, que podemos llamar simplemente alimentos, tienen más cosas además del nutriente en cuestión. Por no hablar de otros aspectos importantes como los fenómenos de masticación y saciedad que son mucho mayores en la comida de verdad que en los ultraprocesados.

Concluyendo:

Hemos visto en este post que alimentación y nutrición no son conceptos idénticos, aunque sí relacionados. Puesto que lo que podemos controlar y lo que realmente comemos son alimentos y no nutrientes, lo que debemos mejorar y por lo que debemos luchar es por un alimentación saludable. Evitando caer en el nutricionismo llevaremos una vida más sana y disfrutaremos más con la comida.

Espero que te haya resultado interesante el post, si es así compártelo en tus redes sociales. Deja cuantas dudas y comentarios tengas para seguir aprendiendo entre todos. ¡Hasta la próxima!

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